Colitis ulcerosa
Un problema de salud habitual
Durante la década de 1920, la "colitis" era el diagnóstico de moda que se utilizaba de forma indiscriminada para designar muchos tipos de trastornos. Se detectó un aumento en el número de casos hasta la década de 1980 y a partir de ese momento el número de pacientes afectados parece haberse estabilizado. Los últimos informes revelan una tendencia descendente en el número de pacientes con colitis ulcerosa, al tiempo que aumenta el número de pacientes con la enfermedad de Crohn. El número total de pacientes con EII (colitis ulcerosa + enfermedad de Crohn) en la actualidad va en aumento.
Herencia y entorno
No cabe duda de que tanto la colitis ulcerosa como la enfermedad de Crohn tienen un origen multifactorial. Varios estudios en gemelos realizados en Suecia, Dinamarca y el Reino Unido han demostrado que los factores genéticos explican aproximadamente entre el 6% y el 16% de los casos de colitis ulcerosa. Los factores ambientales parecen tener mayor importancia que la predisposición genética en el desarrollo de la colitis ulcerosa. Aunque parezca contradictorio, a diferencia de la enfermedad de Crohn, el consumo de tabaco parece desempeñar una función preventiva en estos casos. No obstante, los ex fumadores parecen tener un riesgo más alto de desarrollar colitis ulcerosa. Debido a los riesgos bien conocidos del tabaco, generalmente no se recomienda fumar como terapia para tratar la colitis ulcerosa. Se ha demostrado que los parches de nicotina son moderadamente eficaces en el tratamiento de la colitis ulcerosa.
Aunque parezca sorprendente, no se ha establecido ningún vínculo claro entre dietas especiales y el riesgo de padecer colitis ulcerosa o la enfermedad de Crohn. No obstante, el azúcar refinado, la margarina, la levadura del pan y las bebidas de cola se han clasificado como presuntos factores ambientales de riesgo.